Cuando el Sol se esconde, Extremadura despierta… poco a poco se oscurece el cielo mientras los colores del atardecer enrojecen la bóveda celeste hasta que, aproximadamente una hora más tarde, podemos contemplar un espectáculo maravilloso sobre nosotros: el cielo estrellado.

Extremadura, debido a su baja contaminación lumínica y a la excelente conservación de su patrimonio natural, reúne unas condiciones extraordinarias para la observación astronómica. Tanto que, en algunos puntos de la comunidad extremeña, la noche es tan oscura que los miles de millones de estrellas que forman nuestra Galaxia, la Vía Láctea, llegan a iluminar los paisajes nocturnos. Esta publicación, coordinada por Lorenzo Cordero, es una propuesta extraordinaria que nos ayudará a conocer todo el potencial de Extremadura y sus noches plagadas de estrellas.

Por otro lado, Extremadura gracias a sus singulares características geográficas y demográficas es el escenario ideal para laboratorios de polución lumínica (LPL). Tanto la provincia de Cáceres como Badajoz presentan áreas con baja nubosidad y baja densidad de población que posibilita la instalación de redes de fotómetros nocturnos para estudios de contaminación lumínica. Además, las políticas de sostenibilidad llevadas a cabo desde la Junta de Extremadura y las dos Diputaciones provinciales han contribuido al cambio de luces y a la creación/ adopción de normas y ordenanzas en distintos municipios.

En la actualidad Extremadura no solo posee unos cielos limpios para la realización de actividades de Astroturismo sino que tendrá la mayor red de fotómetros nocturnos para el estudio de la propagación de la luz artificial nocturna en la atmósfera.

Los resultados del primer experimento de polución lumínica desarrollado con motivo del solsticio de verano el pasado mes de junio de 2022 son prometedores. Alrededor de 15 fotómetros nocturnos midieron el brillo celeste cenital a lo largo de las noches del 18 y 19 de junio. De forma controlada se provocaron apagones en todas las luces públicas de Valverde de Burguillos. Todo un espectáculo. Se apagaron simultáneamente TODAS las luces del pueblo y súbitamente apareció el Universo. Los fotómetros nocturnos y los detectores de aerosoles atmosféricos estuvieron tomando datos cada cinco minutos de forma ininterrumpida. Gracias a este tipo de experimentos avanzamos en el conocimiento de cómo se propaga la contaminación lumínica en la atmósfera terrestre.

Extremadura, buenas noches se ha convertido en un recurso que contribuye al bienestar, dignidad y calidad de vida de la ciudadanía. Protegiendo la oscuridad de los cielos nocturnos protegemos nuestro entorno más inmediato, fauna y flora, así como a nosotros mismos, de las disfunciones y efectos nocivos, ampliamente demostrados por estudios científicos, que la contaminación lumínica genera en los seres vivos.

Esta nueva publicación de Extremadura, buenas noches, pretende, además aportar un amplio conocimiento sobre cómo observar el cielo o los objetos celestes; qué ver en la Luna o cómo fotografiarla; los detalles del Sol o las propias constelaciones… Pero tendrás que sumergirte en él para descubrir mucho más contenido que os será de utilidad cuando estéis delante del Universo.

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